Mujeres líderes latinoamericanas analizan problemáticas en la política

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) organizó una mesa redonda con dirigentes políticas de Latinoamérica, en la que las asistentes coincidieron que "las dificultades que sufren las mujeres en política son el comienzo de una nueva etapa".

La mesa redonda fue la segunda parte de una jornada en la que las dirigentes se reunieron con miembros del Congreso de Estados Unidos para celebrar los avances políticos logrados por las mujeres durante los últimos diez años y evaluar los desafíos a los que deberán enfrentarse a partir de ahora.

El ascenso de Michelle Bachelet como presidenta de Chile o de Portia Simpson-Miller como primera ministra de Jamaica son algunos de los hitos que estas mujeres quisieron resaltar.

"Es cierto que hacemos política como mujeres, porque eso es lo que somos, aunque
utilizamos los métodos masculinos, que son los universales, para llegar al poder", reconoció Epsy Campbell (en la foto), presidenta del Partido Acción Ciudadana (PAC) de Costa Rica.

"No existen modelos absolutos en política. Unas utilizamos más nuestra condición femenina que otras pero creo que da más resultado y es más legítimo actuar como lo que somos", añadió la senadora colombiana Marta Lucía Ramírez.

Todas las ponentes estuvieron de acuerdo en "la brecha" que ellas están en proceso de romper y que ahora es el momento de "escribir las reglas del juego" con las que se regirán las mujeres que en los años venideros quieran dedicarse a la política.

"Ahora estamos inmersos en un proceso de transición en el que tenemos que cambiar la imagen de la política y deje de considerarse como algo masculino, además de corrupto e ineficaz", opinó Campbell.

Entre las comparecientes también se encontraban Billie Miller, ministra de Asuntos Exteriores y de Comercio Extterno de Barbados; Nemecia Achacollo, primera vicepresidenta de la Cámara de Diputados de Bolivia; Dayana Martínez Burke, diputada de Honduras; y Olga Ferreira López, diputada de Paraguay.

Para ellas, si no son más las mujeres que se dedican a la política no es por falta de ganas, sino por escasez de recursos y porque se suele asociar la política con valores poco acordes a los femeninos.

"Creo que muchas mujeres tienen ambiciones políticas pero limitaciones económicas y sobre todo familiares, pero somos pocas las que nos animamos", apuntó la diputada Ferreira López.

"Las mujeres a veces consideran la política sucia y corrupta y piensan que eso no es acorde con sus valores, pero eso, y nosotras somos el ejemplo, no tiene porqué ser así", añadió.